Mons. José Ochoa Gutiérrez

Fundador de nuestro colegio

El Padre Ochoa, como cariñosamente le llamaba toda la comunidad de la colonia Independencia, llegó a Monterrey en el año de 1932 con el nombramiento de vicario de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (actualmente Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe).

En ocasión del jubileo de Oro de su ordenación sacerdotal, el Sr. Marcos Mendoza González le realizó una entrevista, de la cual hemos rescatado los datos que aquí compartimos: 

Su nombre completo JOSÉ OCHOA GUTIÉRREZ, nació en Cotija de la Paz, estado de Michoacán, el día 6 de septiembre de 1903,  Sus padres fueron Estanislao Ochoa Farías y Felicitas Gutiérrez Chávez de Ochoa.  Sus hermanos Jesús, María, Maura, Ana María, Agustín, María Guadalupe y Sara.  Fue el menor de la familia y fue bautizado en la Parroquia de su pueblo el 8 de septiembre de 1903 por los hermanos Marcial y Francisca Figueroa. Su padre fue agricultor y su madre se ocupaba de labores de casa.

Fue alumno de dos escuelas primarias oficiales donde los directores se llamaban Filomeno de la Torre y María Ponce y también estuvo en una escuela particular donde un primo hermano de su mamá, Emilio Chávez, era director.

Al terminar sus estudios de primaria tuvo empleo como aprendiz en un taller de platería y en una ocasión, el vicario de la parroquia P. Miguel Guizar Morfín, se presentó en ese taller de platería, para que le donaran un cáliz y entonces al momento de recogerlo, tuvo un corto diálogo con el padre, quien le preguntó si le gustaría estudiar en el seminario, a lo que el P. Ochoa le contestó en aquel entonces que no lo había pensado y que además no tendría dinero con qué pagar los estudios.  El P. Miguel le dijo:  -Y si te consigo quién te pague ¿Te irías? a lo que le respondió que lo pensaría.

A los pocos días recibió una carta donde se le decía que su ingreso al seminario ya estaba autorizado por el señor Canónigo Don José de Jesús Moreno y se lo comunicó a sus padres, quienes dieron su autorización para iniciar sus estudios. 

Ingresó al seminario el 1° de enero de 1920 en la ciudad de Zamora, Michoacán.  Ahí estudió Español, Latín, Aritmética, Geografía, Historia Sagrada y otras materias.  Algunos de sus profesores fueron Padre José Plancarte, Padre Salvador Martínez quien después fue obispo auxiliar de Zamora, Padre Agustín Magaña, Padre Federico Salas, Padre Jesús Ceja y otros. 

Cuando tenía 21 años de edad fue invitado a continuar sus estudios en Roma, Italia por cuenta de la Diócesis de Monterrey.

Llego a Roma en octubre de 1924 e ingresó al Colegio Pio Latino Americano y a la Pontificia Universidad Gregoriana donde el rector era el Padre Nicolás Mónaco y posteriormente el Padre Graziozzi y el Padre Malhar.

Recibió las primeras Ordenes Sacerdotales en la Catedral de San Juan de Letrán en Roma, en el año de 1929 y su Ordenación Sacerdotal el 26 de octubre de 1930 en la Capilla de la Congregación de las misiones de manos de Mons. Ignacio Dublosky, Obispo titular de Filepópolis con delegación de Pio XI.  Su primera misa fue en la capilla del Colegio Pio Latino Americano. 

Regresó a su pueblo en Michoacán el 16 de septiembre de 1931 con el deseo de celebrar misa en el templo de su pueblo, pero no fue posible por haber conflictos religiosos en esa época.  Fue entonces en el interior de su casa paterna ubicada en Mina 145 de Cotija de la Paz en Michoacán, donde celebró su primer misa en México. 

Fue designado vicario de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, aquí en la colonia Independencia de Monterrey, N.L. el 19 de enero de 1932 por el Señor Arzobispo Don José Guadalupe Ortiz. El parroco de la parroquia era el Padre Don Emigdio Béjar Gutiérrez.  Al fallecer el padre Béjar, el 26 de marzo de 1938, fue designado Párroco.

Cuenta el Padre Ochoa que cuando él recibió la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe sus límites eran: al norte las calles Moctezuma y Ayutla; al sur los límites de la ciudad; al poniente la calle Tabasco y al oriente hasta las rancherías de "Los Cristales".  En virtud de que aumentó la población en forma considerable formandose muchas colonias, se crearon las parroquias de San Juan Bosco, San Ignacio, San Felipe, de Corpus Christi y la vicaría de San Bernardo.  Entonces quedó reducida la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe a las calles de 16 de septiembre al norte, la Loma Larga al sur, la calle Baja California al oriente y la calle de Colima al poniente. La Parroquia en 1932 tenía una población de 8,000 personas. 

El Señor Arzobispo de Monterrey, Don José Guadalupe Ortiz, le dio el nombramiento de Canónigo del Cabildo de Catedral el 8 de febrero de 1940.  El Santo Padre Pio XII lo designó Dean del mismo Cabildo en el año de 1956 y finalmente el 5 de mayo de 1980 el Santo Padre Juan Pablo II, tuvo a bien nombrarlo su prelado honorario.

Durante el tiempo que estuvo de párroco, colaboraron con él varios sacerdotes: Padre Ignacio Castellanos, Padre Gilberto Flores, Padre Luis A. Vega Rodríguez, Padre Serafín Mireles, Padre Marcelino Arrieta, Padre Jose Luis Olivera, Padre José Guadalupe Galván, entre otros. 

El Padre Ochoa colaboró en diferentes grupos apostólicos: Unión de Católicos Mexicanos UCM, Unión Femenina Católica Mexicana UFCM, Juventud Católica Femenina Mexicana JFCM, Asociación Católica de Jóvenes Mexicanos ACJM, Acción Católica de Adolescentes y Niños ACAN.  Colaboró en dos cofradías: la Cofradía de las Voluntarias de San Vicente de Paul y la Cofradía de la Doctrina Cristiana.  Participó en Asociaciones Piadosas del Santísimo Sacramento, Adoración Nocturna, Apostolado de la Oración, Del Sagrado Corazón de Jesús, Virgen del Guadalupe y en Hijas de María.

Los diversos grupos Parroquiales de apostolado llevaron a la práctica sus programas de trabajo que consiguieron buenos frutos, en la catequésis, en la formación familiar, en centros de evangelización, en promociones humanas, etc...

Para fomentar la educación impulsó la creación de nuestro colegio Independencia en 1955 como un colegio para niñas con turno matutino.

Estaba ubicado en la calle Castelar 224 Pte. de nuestra colonia y a petición del Padre Ochoa, fue dirigido por la comunidad salesiana "Sor María Baudino" siendo Directora Sor Bernardina Flores, después de ella estuvieron al frente varias hermanas y dos personas laicas. 

El Colegio Independencia en sus dos primeros años de existencia fue sostenido por el Colegio Excélsior y el Instituto Excélsior, contando además con una cooperación mensual que el Prof. y Lic. Ernesto Araiza mandó durante esos años.

El Colegio Excélsior enviaba estudiantes normalistas para colaborar en esta obra, cuya población eran de muy escasos recursos.

El 5 de septiembre de 1984 el Padre Ochoa asistió a la inauguración del edificio de Secundaria

Partió a casa de Dios Padre el 20 de febrero del 2000. 

Sus restos descansan en el interior del Santuario Antiguo de Nuestra Señora de Guadalupe.

Sacerdote muy querido en la colonia Independencia donde estuvo por 68 años.